El disparo
- Sebastian Rojo

- 15 abr
- 1 min de lectura
La fotografía puede parecer un acto de captura. Un recorte del presente. Una separación.
Pero la práctica no comienza en el disparo.
Comienza en el deambular.
En caminar sin una imagen previa. Sin a priori... En sostener la atención mientras nada se busca, esperando a saber qué es.
El disparo no decide. Responde.
Es una obligación final. Una forma de cuidar lo que se mostró.
No es el centro del acto. Es su consecuencia.




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