Compromisos de cuidado y respeto mutuo — Mi TU
- Sebastian Rojo

- 17 abr
- 3 min de lectura
Actualizado: 7 may
Mi TU es una práctica de presencia en una casa habitada. Por eso, su base no es la producción, sino el deambulante habitar consciente.
Estas, no son reglas, pues no buscan controlar la experiencia. Procuran resguardar la dignidad de quienes la comparten.
1. No intervención
La casa no se modifica para ser observada. Se la habita tal como está.
No se ordena, no se prepara, no se dispone algo para la mirada. Lo que se observa y a lo que -en obligación- se dispara, es la vida en su forma real.
La presencia no interviene. Está, ve, atiende, sabe, responde en correspondencia.
2. Respeto por la intimidad
Toda casa es un territorio sensible. Un templo que respetar. Y toda vida cotidiana es válida y contiene aspectos que merecen resguardo.
Nada se registra ni se comparte que vulnere la intimidad de quienes habitan el espacio. El respeto está por encima de cualquier imagen.
3. Acuerdo previo sobre lo publicable
Todo contenido que pueda ser compartido públicamente se define en común acuerdo.
No se publica nada que involucre a las personas, sus historias o su casa sin su consentimiento explícito.
El acuerdo no es un trámite. Es un acto de cuidado mutuo.
4. Grados de decisión sobre el contenido
No habrá textos interpretativos sobre las personas ni sobre la vida de la casa.
Los textos que acompañen el registro -si los hay- serán objetivos, descriptivos y verificables. Relatados en términos simples, como: “hay tal cosa” “sucedió tal otra” “se observó tal situación”.
No se asignarán significados, intenciones ni explicaciones sobre quienes habitan el espacio.
Las imágenes son responsabilidad principal del autor de la práctica, quien decide su selección y tratamiento.
Toda referencia identificable —nombres, dirección, ubicación, datos personales— solo se publican de ser necesario, si existe acuerdo explícito.
Cada parte cuida lo que le pertenece. Y ambas cuidan lo que comparten.
5. Derecho a revisar y retirar
Las personas que participan pueden revisar el material antes de su publicación.
También pueden solicitar que una imagen o texto no se publique, o que sea retirado posteriormente, si así lo sienten necesario.
La confianza es un vínculo vivo. Se sostiene en el tiempo.
6. Presencia responsable
Se respeta el ritmo del hogar, sus silencios, sus tiempos y sus límites.
La práctica se detiene si deja de ser saludable para alguna de las partes.
7. Intercambio justo
Mi TU funciona a través de un intercambio.
Ese intercambio -que se prefiere económico- se ha considerado válido entre $70.000 y $120.000-.
Ni el modo ni la cantidad son excluyentes, quedando abierto el dialogo a cualquier otra forma de colaboración que tenga sentido para ambas partes.
Lo importante no es tanto la forma. Es la equidad.
8. Crecimiento común
Mi TU no busca extraer algo de una casa. Busca que algo se revele para todos.
La experiencia puede abrir miradas nuevas, tanto para quien observa como para quienes habitan.
El crecimiento no es una meta. Es una consecuencia del encuentro.
9. Cuidado del vínculo
El vínculo es más importante que cualquier resultado.
Si en algún momento la relación se vuelve incómoda, confusa o tensa, se habla. Y si es necesario, se detiene.
Nada vale más que el respeto mutuo.
10. Principio fundamental
La casa no es un objeto. Es un lugar vivo.
Quien entra, entra con cuidado. Quien mira, mira con respeto. Quien dispara -como una respuesta en correspondencia- lo hace con responsabilidad.




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